
La hora de decir adiós llegó para el Mazatlán FC, equipo que llegó a la Liga MX en el 2020 tras la mudanza de Monarcas Morelia al pacífico mexicano. De cara la Apertura 2026, el club fue vendido y su lugar será tomado en la Ciudad de México por el Atlante. Junto con la escuadra cañonera, varios futbolistas jóvenes y staff quedarán a la deriva, mientras otros tantos se lograron acomodar en algunos clubes. A pesar de todo, los logros fueron más que las cosas por lamentar, asegura Christian Ramírez, director de fuerzas básicas y quien se enamoró del club al grado que se convirtió en su proyecto más importante.
“Yo siempre lo manifesté a mis entrenadores y a la gente que venía. Este para mí es mi Barcelona o mi Borussia Dortmund, porque son los clubes que particularmente admiro. Siempre les dije que de este club no me movía, que iba a darlo todo”, afirmó en charla con casasdeapuestas.bet.
“Siempre me ha gustado y he tenido coincidencias. Fíjate que me ha tocado llegar a lugares o proyectos en donde se va iniciando, en donde se tienen que construir las bases, pero este fue, sin lugar a dudas, el proyecto que más me ha llenado en todos los sentidos. Por un lado, pues sí, está la familia, que se vinieron conmigo, y yo he visto crecer a mis hijos. Mazatlán es una ciudad increíble, la gente es super bonita, la ciudad es muy bonita y el mar te atrapa. Ha sido una atmósfera increíble para mi familia y para trabajar aquí”, agregó.
Christian Ramírez y su familia se enamoraron de Mazatlán, tanto así que decidieron quedarse a vivir en Sinaloa pasara lo que pasara. En diciembre del 2025 se anunció la venta del club, por lo que el directivo aceptó que fue un momento complicado, especialmente por todo lo que habían logrado.
“Cuando supimos en diciembre que el equipo ya no iba a continuar, sí fue un golpe muy duro, pero a mí me encantó la manera en la que los entrenadores, la gente de Fuerzas Básicas mantuvo el entusiasmo, el cariño, el corazón, para que los chicos en este último torneo pudieran tener el último empujón y fueran observados, ya sea en nuestro primer equipo y en el resto de Fuerzas Básicas. Yo personalmente, sí ha sido triste, la verdad. Hubo muchos sentimientos encontrados, porque por ejemplo la Sub-15 calificó por segundo torneo consecutivo, nos metimos en semifinales, entonces esa emoción también de alguna manera chocaba con el pensamiento de que era el último torneo. Me explicó, entonces hubo esas emociones encontradas en estos últimos seis meses”, relató.
¿Cómo compitió con otros equipos para atraer gente al Mazatlán FC?
Christian Ramírez tiene claro que el “glamour” que otros equipos ofrecen en la Liga MX facilitan las cosas. Las instalaciones y el estatus de clubes como Guadalajara, Monterrey o Pumas -por decir algunos-, complican el trabajo de captación de talento, sin embargo, él no se queja, vendía algo mucho más allá que la promesa (muchas veces vacía) de llegar al primer equipo: su trabajo era ofrecer verdadera formación en todos los niveles: desde el staff hasta los jugadores.
“Yo lo que vendía no era tanto lo económico, sino lo que ofrecía era un crecimiento o un desarrollo profesional y también familiar. Yo sabía cómo se vivía aquí en Mazatlán, ofrecía era un crecimiento profesional y en algunos casos, algunos puestos estaban mejores pagados que otros. Decía: mira, te vas a sostener bien económicamente, pero el crecimiento va a estar en lo profesional. Esa parte para mí fue muy importante porque me permitió traer gente joven, gente que no había tenido oportunidades en otros clubes, estoy hablando estrictamente de staff: de una psicóloga, entrenadores, preparadores físicos, auxiliares, que nunca habían dirigido Liga MX. Los trajimos. Tuve la oportunidad de plantearles un crecimiento dentro de la estructura y poco a poco fueron creciendo y avanzando. Me da la satisfacción de que esta gente, ahora que termina el proyecto, se van muy agradecidos con el club y satisfechos con el crecimiento profesional que han tenido”, compartió.
“Cuando nosotros íbamos en busca de muchachos, es muy difícil competir contra las instalaciones de Rayados, de Toluca, de América, de Chivas. Más que el proyecto, la historia, el estatus, el glamour que te ofrecen estos clubes. Las casas clubes que tienen estas instituciones son de primer nivel y nosotros teníamos lo que teníamos, pero yo sabía que teníamos mucho cariño de la gente del staff, de la gente de Casa Club y lo que le ofrecíamos a los papás: este es nuestro proyecto. No eres uno dentro de todos los muchachos que van a llegar, eres nuestro proyecto y aquí te vamos a hacer ver, vamos a estar detrás de ti, te vamos a jalar las orejas, te vamos a abrazar, vamos a volver a jalarte las orejas, pero aquí vamos a crecer juntos”, agregó.
En la mirada de Christian Ramírez se percibe ese sentimiento de tristeza por el fin del proyecto, sin embargo, al final hay medallas que valen más que un campeonato, y el director de fuerzas básicas del Mazatlán puede presumir que durante su estancia en el puerto cañonero, el equipo impactó de manera positiva a la sociedad: a nivel profesional, el club se convirtió en espacio para que fisioterapeutas, doctores, nutriólogos y psicólogos deportivos hicieran sus prácticas profesionales e incluso encontraron espacios en el staff, además, de los cambios positivos en las infancias mazatlecas.
“También notamos que poco a poco los muchachitos comenzaban a dormirse más temprano, la alimentación comenzó a ser mejor. Los chicos, para mí es muy bonito, porque siempre me he centrado en el proceso, no tanto en el resultado. Ahorita que ya no está el equipo, veo a muchos chiquillos entrenando, y entrenando su preparación física, su técnica, haciendo gestos técnicos, acciones tácticas, entrenando. Cuando el club llega, no quiero decir que las academias no entrenaban, sí entrenaban, pero entrenaban a su nivel. Siento que el club ayudó a que el listón estuviera un poquito más alto y que la preparación mejore. Notamos que la sociedad estaba cambiando para bien y eso es algo que no se sabe medir, y desafortunadamente lo vamos a notar, o lo notamos, ya que no está el club”, expresó.
“Esta transformación de la sociedad, de los muchachos en el entendimiento de cómo obtener resultados es algo que no se mide. Que difícilmente se reconoce, pero que lo notas. El discurso de los papás ya es: ‘Profe, ya mi hijo está comiendo mejor, no tengo que decirle que se duerma, él ya se duerme temprano y se despierta temprano. Él solito se hace el desayuno’. Es decir, esa transformación de la vida personal de los muchachos y también de los papás no es un campeonato, pero es un reconocimiento y un orgullo”, agregó.
¿Qué sigue para Christian Ramírez?
En Mazatlán FC, Christian Ramírez tuvo la posibilidad de cumplir otro de sus sueños: ser director técnico en la Liga MX. Lo hizo durante tres interinatos, y aunque no tuvo la oportunidad de quedarse al frente de la institución, la realidad es que él se enamoró de su trabajo en Fuerzas Básicas. Con el fin del proyecto de la escuadra cañonera, el exjugador de los Pumas tiene claro que quiere seguir aportando a la sociedad desde la trinchera que le toque.
“Sigo creyendo que tengo las capacidades y habilidades para ser entrenador. En los tres interinatos siempre me sentí con confianza y sentí que de continuar podía haber impactado favorablemente. La vida te va presentando caminos y situaciones. Lo que aprendí en Mazatlán fue a fluir un poquito más sobre lo que se me va presentando. Ser feliz con las circunstancias, eso me ha servido mucho”, afirmó.
“Creo que la posición en la que estoy me permite influir en las personas de manera positiva y creo que eso en nuestro deporte es muy importante. Creo que en la posición en la que estoy, transmití confianza a la gente que estuvo a mi alrededor y ayudarla a seguir creciendo. Me gustaría estar en una posición en la que estructuremos o se me permita ser parte de una estructura, no necesariamente yo soy la piedra angular, pero ser parte de un lugar donde estemos bien estructurados. Me gustaría un puesto o posición en donde pueda seguir haciendo lo que realicé, no necesariamente en los grandes clubes, los reflectores nunca fue algo que busqué, pero si se da un sitio en el que yo pueda transferir esto, incluso en el futbol amateur, no tengo ningún problema”, sentenció.


