Entrevista a Bernie Tatis, el beisbolista que jugó todas las posiciones en una noche

Bernie Tatis es, sin duda alguna, uno de los beisbolistas más queridos en la historia de la pelota caliente mexicana. Campeón con los Diablos Rojos del México como pelotero y mánager, el dominicano es una institución autorizada en lo que a beisbol tricolor se refiere.

El hecho de que admita interés por volver a manejar una novena en la Liga Mexicana de Beisbol es interesante, ya que se trata de uno de los jugadores con mayor conocimiento del juego y que ya sabe lo que es ganar, como el bicampeonato que consiguió con el México en 2002-2003. Eso sí, reconoce que no se han dado las oportunidades por el cambio que hay en el juego, como la sabermetría desde la gerencia.

“Me gustaría volver y sería prácticamente un nuevo empezar, por lo que hacen muchas oficinas. Lo he visto y vivido”, señala el dominicano en entrevista con casasdeapuestas.bet. De hecho, mantiene pláticas cercanas con directivas y no tiene problema alguno en señalar si hacen movimientos que, a su parecer, no son los correctos.

“Soy amigo de muchos gerentes y hablo con ellos, a los más cercanos los reprocho”.

Hasta el momento, el ex beisbolista no está muy entusiasmado con la idea de que no le dejen conformar el equipo como a él le gustaría. “Me han dicho ‘conmigo tú no puedes ser mánager’ y les digo: ‘Si tú vas a hacer el line up por mí, ¿para qué sirvo yo?’. Pero sí me gustaría volver a dirigir”.

Lo único que frena a Bernie es el hecho de que muchas directivas se han involucrado demasiado en la conformación de los equipos, por lo que el dominicano reconoce ciertos sentimientos encontrados con el manejo actual en el Rey de los Deportes.

No sé si lo están manejando los managers o los sabelotodo de las oficinas, porque hay cada decisión que se ha tomado y yo no sé quién es quién”, ironiza.

El hombre de las nueve posiciones

El 31 de julio de 1994, Bernie Tatis escribió su nombre en los libros de historia cuando se unió con Natanael Alvarado como el segundo pelotero de los Diablos Rojos en disputar un encuentro en las nueve posiciones a la defensa.

Así es, el dominicano se desarrolló en el cuadro, en los jardines, el campocorto, el montículo y como receptor, en el último juego de la serie ante los Piratas de Campeche. Con los escarlatas ya clasificados a los playoffs de aquel año y los filibusteros sin posibilidades de calificar, la planeación no afectaba de ninguna forma y todo fue posible para gestar un momento digno de almanaque.

“Es algo que tienes que programarlo y esperar que ese juego no afecte a ninguno de los equipos a su clasificación a los playoffs, porque mucha gente pensaría que se están dando los juegos para que califique tal o cual equipo”, reconoce Tatis, que lo planeó un mes antes en conjunto con Roberto Mansur, en ese entonces presidente de los pingos, su mánager Marco Antonio Vázquez y el señor Alfredo Harp Helú, que adquirió a los Diablos Rojos justo en ese año.

“Hicimos un croquis entrada a entrada y por posición. (El jugar las nueve posiciones en una noche) es algo agradable para el fanático y para mí no fue algo nuevo, porque yo jugaba cualquier posición. Sí me gustó jugar las nueve posiciones y salvar el juego”, recuerda Bernie con una sonrisa.

Tatis jugó aquel juego de la siguiente manera:

  • Primera entrada: jardín izquierdo
  • Segunda entrada: jardín central
  • Tercera entrada: jardín derecho
  • Cuarta entrada: tercera base
  • Quinta entrada: campocorto
  • Sexta entrada: segunda base
  • Séptima entrada: primera base
  • Octava entrada: cátcher
  • Novena entrada: pitcher

De todos esos puestos, el dominicano admite que el jardín izquierdo era su posición favorita, pero subirse a la lomita y lanzar fue complicado, al ser “la única vez” que lanzó, mientras que jugó como cátcher solo en ocasiones contadas con los Diablos por lesiones de compañeros.

Lo más interesante fue que, ocho años después, a Bernie le tocó poner a Miguel Ojeda, actual mánager de los Diablos Rojos, a disputar las nueve posiciones como él lo hizo.

“Yo estaba cien por ciento seguro que Ojeda, por su calidad de atleta y lo que veía que hacía, no iba a tener problemas en hacerlo. Él era cátcher, pero con su condición atlética podía jugar cualquier posición, aunque no lo dejé terminar el juego lanzando por el miedo a que se fuera a lastimar”, comenta Tatis, que como mánager de los pingos decidió que no completara el último inning y lo relevó por Ben Rivera.

“Si se me lastimaba rumbo a los playoffs, ese habría sido un problema”, apuntó el entonces mánager de los capitalinos.

Asimismo, señala que le parece curioso que no veamos hazañas de tal calibre pese a que hay muchos peloteros atléticos en la actualidad, pero mucho se debe a la competitividad en la Liga Mexicana de Beisbol y a decisiones de escritorio en MLB.

“En Grandes Ligas muchos agentes deciden si el jugador juega o no. Eso no lo puedo entender. En México es difícil porque a falta de tres juegos, hay seis equipos disputando un boleto a playoffs. Es muy difícil que un equipo no esté involucrado. Hay jugadores con esa capacidad para disputar las nueve posiciones”.

Bernie Tatis jugó siete años en la Liga Mexicana: llegó al México en 1989 y terminó con los siguientes registros en dicho año:

  • Promedio de bateo de .227
  • 146 hits
  • 17 dobles
  • 3 triples
  • 20 cuadrangulares
  • 90 carreras producidas.

Se fue al beisbol de oriente y volvió con los Diablos Rojos en 1992, mientras que un año después se fue con Pericos de Puebla. Regresó con los pingos para 1994 y 1995, además de que terminó su carrera en Leones de Yucatán, con quienes jugó entre 1996 y 1999.

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